Historia de la filosofía
(Platón y Aristóteles)

 

 

Guía de estudio

Elaborado por Juan Manuel Silva Camarena

 

 

Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Filosofía y Letras

División Sistema de  Universidad Abierta

1978

Diseñada en función del plan de estudios vigente

Asesoría pedagógica de Ofelia Escudero Cabezud y
Patricia Ducoing Watty1

 


Índice general

Introducción general
Cronología
Objetivos generales
Temario general
Bibliografía general

 

Unidad I. Antecedentes (el nacimiento de la filosofía)

Introducción
Antecedentes históricos de la filosofía
Objetivos específicos
Contenido
Bibliografía básica
Actividades de aprendizaje
Autoevaluación
Orientaciones para la autoevaluación
Bibliografía complementaria

 

Unidad II. Antecedentes presocráticos de la cuestión ontológica y la cuestión epistemológica

Introducción
Objetivos específicos
Contenido
Bibliografía básica
Actividades de aprendizaje
Autoevaluación
Orientaciones para la autoevaluación
Bibliografía complementaria

 

Unidad III. Verdad subjetiva y verdad objetiva

Introducción
Objetivos específicos
Contenido
Bibliografía básica
Actividades de aprendizaje
Autoevaluación
Orientaciones para la autoevaluación
Bibliografía complementaria

 

Unidad IV. La cuestión del ser y la cuestión del conocer en Platón

Introducción
Objetivos específicos
Contenido
Bibliografía básica
Actividades de aprendizaje
Autoevaluación
Orientaciones para la autoevaluación
Bibliografía complementaria

 

Unidad V. La cuestión  del ser y la cuestión del conocer en Aristóteles

Introducción
Objetivos específicos
Contenido
Bibliografía básica
Actividades de aprendizaje
Autoevaluación
Orientaciones para la autoevaluación
Bibliografía complementaria


I. Introducción general

Después de Hegel ya no puede llevarse a cabo el estudio de la historia de la filosofía como algo externo a ella misma. La historia de la filosofía no puede presentarse ya como un mero acervo de opiniones, como una "acumulación histórica" de diversas ideas aparentemente inconexas o poco conectadas entre sí. La concepción de la historia de la filosofía como algo externo al pensamiento filosófico mismo es algo inútil y estéril: la historia de los problemas filosóficos es parte de los problemas filosóficos. La investigación filosófica consiste esencialmente en una doble relación, por un lado, la del pensamiento con la realidad, y por otro, la del pensamiento con la historia del pensamiento. Poco a poco se han ido integrando "el punto de vista histórico" y "el punto de vista sistemático". Sistema e historicidad no son dos notas contrarias y en pugna irreconciliable, sino aspectos de la actividad filosófica necesariamente complementarios.

Para que se advierta más fácilmente la conexión sistemática e histórica de los problemas en la presente guía de estudio de la historia de la filosofía presentamos el pensamiento griegobajo la perspectiva de dos problemas fundamentales de la reflexión filosófica: el problema del ser y el problema del conocer2. Deseamos que usted pueda adquirir los elementos básicos de una introducción a la filosofía que hoy, como siempre, ha de ser una introducción a los orígenes históricos y sistemáticos de la filosofía en la Grecia Antigua .

Las investigaciones ontológicas y epistemológicas comienzan en Grecia cuando Tales de Mileto se pregunta por la physis (naturaleza) o principio de todas las cosas. Estas investigaciones, en el siglo V antes de Cristo, toman un sentido positivo en Anaximandro y Heráclito: se comprueba que lo que es (el ente), la realidad, se presenta como una real y efectiva compatibilidad entre los opuestos. Los sentidos y la razón advierten que lo real cambia y el cambio es permanente. Así nace, con Heráclito, la primera ontología (ciencia del ser) dialéctica, para la cual el devenir es racional y por lo tanto comprensible. Se inaugura el camino de la filosofía dialéctica que siglos después será retomada en el pensamiento de Hegel, y se inaugura entonces como teoría del conocimiento (epistemología o gnoseología), que conoce lo que es, o sea, como saber ontológico.

Las complicaciones teóricas corren más rápido que los conocimientos, y en el mismo siglo V se trastorna lo consabido (mediante la experiencia y las primeras afirmaciones de la ciencia) a través del concepto de no ser absoluto (Nada) de Parménides, que aparece implícito en la primera versión del principio de no contradicción, poniendo en duda el ser de lo que aparece. El cambio, según ese principio, es contradictorio, y por tanto, irracional. La formulación de dicho principio de la razón hizo puso en conflicto ("contradictorio") dos evidencias de la experiencia: el cambio y la permanencia.

¿Por qué podía suceder semejante cosa? ¿Acaso la filosofía no era sino una forma más de opinión sin fundamento? Cualquiera que fuese el conflicto entre dos teorías del ser y el conocer, ambas eran filosóficas,es decir, producto de una nueva forma de saber, que implicaba una forma de ser y que nacía como ciencia (diferente, por tanto, a sus antecedentes directos: la política y la religión). En esto no había discrepancia posible: tanto en Heráclito como en Parménides quedaba claro que la filosofía, era algo que implicaba una forma de acutoconciancia (la filosofía necesitaba saber qué era la filosofía).

Por supuesto que la filosofía contaba con antecedentes directos e indirectos, pero ella era algo más que la suma de antecedentes. El nacimiento de la filosofía significaba el nacimiento de un hombre nuevo (véase: I Unidad).

El hombre nuevo que producía la filosofía y a la vez era producto de ella no podía pasar por alto la distinción fundamental entre opinión (doxa) y ciencia (episteme). Pero esta última se complicaba más de lo necesario con los primeros efectos del racionalismo de Parménides, cuando éste supome que la realidad captada por los sentidos era en gran medida engañosa e incapaz de captar la verdadera realidad,  la del Ser, que el eleata calificaba con el mismo carácter absoluto que su contrario: la Nada. Ésta idea producía un efecto tan convincente que lo real, el cambio del ente, pudo parecer irracional. En suma: Heráclito sostenía la racionalidad del cambio, mientras que Parménides, por los atributos que predicaba del Ser afirmaba su irracionalidad. El Ser tenía que ser intemporal (véase: II Unidad).

El Ser no admite un contrario. Pero sí puede postularse una tesis contraria a la de Parménides, diciendo que todo se mueve; que lo que es, es puro movimiento, de lo cual se sigue que la ciencia es ciencia de lo aparente, o sea de lo que capta la sensación, poniendo en una relación de identidad a la ciencia y la sensación. Esta opinión de Protágoras conduce al relativismo, al subjetivismo y al solipsismo. Mi sensación es sólo verdadera para mí, no produce ciencia. Queda en pie el conflicto entre el ser y el devenir que había provocado Parménides. No era la solución sofística la que pondría en claro las inadmisibles tesis parmenídeas; Platón tuvo que demostrar la imposibilidad de la identidad entre ciencia y sensación, y Aristóteles tenía que insistir en que Protágoras violaba el principio por excelencia, el de no contradicción.

La verdad subjetiva no era la verdad  "objetiva" que intentaba alcanzar esa nueva forma de praxis que se llamó filosofía, y por otro lado, lo que es no podía ser determinado o predeterminado por el hombre concebido como medida del ser y el no ser. El extremo opuesto en el que se situaba Protágoras obligaba a la reflexión filosófica a restablecer la objetividad del conocimiento, precisando las marcadas diferencias entre saber, creer que se sabe y saber que no se sabe. Para Sócrates el conocimiento es una virtud (y la virtud es la esencia del hombre) que es necesario obtener examinándose constantemente a uno mismo e interrogando por lo que las cosas son en sí mismas, lo que son de verdad (Véase III Unidad).

Pero la crisis que provocaba la sofística no implicaba el fin de la filosofía, sino una renovación de sus fundamentos y sus teorías. Así se origina la reforma de la filosofía que lleva a cabo Sócrates, con su vida, y Platón, con su obra escrita. Mientras que se efectuaba la renovación del aspecto vocacional, también se realizaba un cambio en el modo de hacer ontología y epistemología, tratando de superar a Parménides, restándole lo absoluto al no ser y comprendiéndolo como algo inherente al ser del ente, o sea rechazando enérgicamente el falso concepto de la Nada, como lo hace Platón al elaborar la nueva ontología (que él llama dialéctica), en relación con una epistemología de tres niveles: el conocimiento absoluto (episteme) que versa sobre el ser en sí (inmutable), la doxa que versa sobre lo que es y no es, y la ignorancia, correspondiente al nivel del ser que no es en absoluto. Sin embargo, la ontología platónica sostiene un doble nivel de realidad: el mundo sensible y el mundo inteligible (de las Ideas); un dualismo ontológico que igual que las ideas parmenídeas sustrae el ser de la realidad y sigue hablando de las apariencias como carentes de verdadero ser, aunque que Platón, como Aristóteles, advirtiera que la presencia del no ser en el ente (como lo había comprendido muy bien Heráclito) no hacía del devenir algo completamente irracional (Véase: IV Unidad).

También Aristóteles, siguiendo a su maestro Platón, quiere evitar el pseudoconcepto de la Nada en la ciencia del ser, la ciencia primera, que trata del ser en tanto que ser (la metafísica, según la palabra utilizada por Andrónico de Rodas al ordenar los manuscritos aristotélicos), pero no abandona el axioma de no contradicción que ha postulado el creador del no ser absoluto. Y aunque en Aristóteles el principio versa más sobre el ente que sobre el ser, él continúa pensando que si creemos que lo que aparece es verdadero entonces todo es, a la vez, tanto verdadero como falso, lo cual queda prohibido por el principio. Para el fundador del Liceo se equivocan tanto quienes dicen que todo es verdadero como aquéllos que afirman que todo es falso; es un error tanto afirmar que todo está en movimiento corno sostener que todo está en reposo. En la filosofía aristotélica no hay dos mundos como en la platónica, pero sí hay dualidad: lo accidental y lo sustancial, y de esto último se encarga la ciencia de los principios, la metafísica, y como no puede haber ciencia del accidente, las apariencias no tienen ser del todo, de suerte que no se puede restablecer la concordancia entre experiencia y razón. Pero, ¿no es un falso problema el de la concordancia entre el ser y el devenir? ¿no es posible substituir el axioma de no contradicción? (Véase: V Unidad).

A lo largo de esta guía de Historia de la Filosofía: Platón y Aristóteles, usted tendrá oportunidad de iniciar el estudio histórico de la problemática filosófica en su desarrollo inicial. El análisis del pensamiento filosófico clásico le brindará la posibilidad de conocer, desde sus orígenes, lo característico de la reflexión filosófica. La cultura clásica permanece como base de la totalidad orgánica en la que se ha construido la cultura occidental. En cualquier época las categorías del pensamiento occidental están marcadas por la antigüedad.

En el plan de estudios de la Licenciatura en Filosofía están contempladas las distintas épocas de la Historia de la filosofía en forma cronológica y a la vez orgánica. La perspectiva histórica constituye un eje de estudio relacionado con el examen sistemático.

Esta guía es, por lo tanto, una introducción tanto a la historia de la filosofía como a la ontología y la espistemología, vista en relación con sus antecedentes culturales y las fuerzas intelectuales que condicionaron su nacimiento y su evolución histórica. Usted estudiará de manera sucesiva y correspondiente las guías de historia de la filosofía que cubren desde el pensamiento griego hasta Hegel. En cada una de éstas se caracterizan los antecedentes intelectuales de cada período histórico y filosófico en la civilización occidental, señalándose las tendencias filosóficas dominantes. El estudio de la historia de la filosofía es relevante respecto al estudio de historia de las ideas en general, y en particular hace posible la comprensión de los problemas filosóficos actuales y su conexión con el pasado.

 

 

Cronología

3000-1200:

Cultura creto-micénica.

2870:

Fundación de Troya.

1533:

Fundación de Atenas.

1194-1184:

Guerra de Troya.

 

S. X

Homero: Odisea; Ilíada.

 

S. VIII

776:

Primera Olimpíada.

753:

Fundación de Roma.

Hesíodo: Teogonía.

734:

Fundación de Siracusa.

 

S. VII

600:

Esopo.

Crisis política en Atenas.

546:

Tales de Mileto.

611-547:

Anaximandro: Primer texto filosófico.

 

S. VI

594:

Legislación de salón en Atenas.

582-596:

Pitágoras.

525-456:

Esquilo.

540:

Fundación de Elea.

545-485:

Heráclito.

502:

Fundación de la república romana.

Anaxímenes.

511-470:

Parménides: Poema del ser.

 

S. V

Herodoto; Tucídides.

Zenón de Elea, Leucipo, Demócrito.

495-435:

Empédocles.

490:

Invasiónde los Persas (Guerras médicas).

Victoria en Maratón sobre los persas de Darío.

485-380:

Gorgias.

480:

Resistencias de Leónidas contra los persas de Jerjes.

Batalla naval de Salamina.

480-406:

Eurípides.

480-410:

Protágoras.

472:

Los persas, de Esquilo.

 469-399:

Sócrates.

458:

Orestiada, de Esquilo.

 448-380:

Aristófanes.

438:

Fidias termina el Partenón.

431-404:

Guerra del Peloponeso (Atenas-Esparta).

430:

Destrucción de Atenas.

414:

Las aves, de Aristófanes.

411:

Oligarquía en Atenas.

410:

Se restablece la democracia en Atenas.

404:

Capitulación de Atenas.

Euclides.

Integración de los elementos culturales de los griegos de Atenas y Macedonia: helenismo.

 

S. IV

399:

Proceso de Sócrates.

396:

Primeros diálogos de Platón.

385-322:

Demóstenes.

387:

Academia de Platón.

384-322:

Aristóteles, Metafísica.

371:

Paz de Esparta.

362:

Batalla de Leuctra.

351:

Primera filípica de Demóstenes.

342-270:

Epicuro.

338:

Filipo 11(de Macedonia) vence a los griegos.

395:

El Liceo de Aristóteles.

334:

Conquista de Persia y Egipto por Alejandro Magno. Extiende la civilización griega hasta la India.

330:

Muerte de Alejandro; desmembramiento del Imperio.

 

S. III

287-212:

Arquímedes.

218:

Segunda Guerra púnica.

215:

Primera Guerra macedónica.

 

S. II

146:

Grecia: provincia de Roma.

142:

Intervenciónde Roma; conquista de Macedonia.

Roma se anexa las ciudades griegas. Se forma el Imperio Romano de Oriente, que dura hasta la toma de Constantinopla por los turcos en1453 (e.c.).

 

S. I

1830 (e.c.):

Independencia de Grecia.

91:

Guerra en Italia.

8·7:

Guerra de Mitrídates.

60:

Andrónico de Rodas edita el Corpus aristotélico.

 

 

Heráclito (500 a. C.)

Fragmentos

Parménides (540-480 a. C.)

Poema ontológico

Platón (427-347 a. C.)

Protágoras o los sofistas

Defensa de Sócrates

Critón, o del deber

Laques, o del valor

Lisis, o de la amistad

Cratilo

El banquete

Fedón

La República

Teeteto

Parménides

El Sofista

Las Leyes

Aristóteles (384-322)

Poética

Retórica

Organón (Lógica)

Física

Metafísica

Ética eudemiana

Ética nicomaquea

Gran ética

Sobre el alma

 

 

UNIDAD I. Antecedentes del nacimiento de la filosofía

Introducción

No es posible comprender el fenómeno del nacimiento de la filosofía sin tomar en cuenta sus antecedentes históricos directos: la religión, la poesía mitológica y la política. Sin embargo, estos antecedentes inmediatos del surgimiento de la filosofía en el mundo griego deben concebirse, con rigor científico, como condiciones de posibilidad necesarias, pero no suficientes. Ellas solas no bastan para explicar, en una simple relación de causa a efecto, la aparición de esa nueva forma del logos que es la razón científico-filosófica.

Si no fuera así, ¿cómo podría explicarse que otros pueblos, que también alcanzaron en su evolución histórica esas posibilidades humanas que se presentan en Grecia como antecedentes de la filosofía no alcanzaron esa forma de vida que pudo establecer en la comunidad helénica el régimen de la verdad como producto de la filosofía? Los antecedentes directos de la filosofía no explican directamente esta nueva forma de ser hombre que se inaugura en Grecia. La filosofía es algo completamente diferente a sus antecedentes (tan esencialmente diferente como lo son entre sí el mito y la poesía, o la religión y la política), pero sin ellos no hubiera habido filosofía: la vocación de la verdad.

Las perplejidades y ambigüedades de la problemática de esta primera unidad se pueden ir desvaneciendo cuando usted advierta que si cuando se habla de política no se alude únicamente a las luchas políticas entre los griegos, o entre éstos y los extranjeros; y que si se habla de poesía mitológica no se hace referencia solamente a la técnica del versificador, como tampoco se alude a los templos o los rituales exclusivamente cuando se habla de religiosidad. Usted ha de tener muy en cuenta que la clave de la comprensión del nacimiento de la filosofía radica en el rechazo sistemático de la habitual e ingenua actitud que consiste en considerar los productos humanos (en este caso poesía, religión, política y filosofía) como explicables en sí mismos, independientemente del productor, es decir, del hombre mismo. Si se entiende que el nacimiento de la filosofía significa no solamente una nueva fama de conocimiento sino el nacimiento de un hombre nuevo, no hay dificultad alguna para entender a la religión y a la política como antecedentes de la última de las vocaciones humanas.

 

 

Antecedentes históricos de la filosofía

Concepción del mundo: Sapiencia, ideales, guías de acción, etc.

 

 

Creencia

Logos mítico

Mito

Creencia mítica

 

   
  Logos religioso

Religión   

Creencia religiosa

   

 
    Religión Primitiva 

Magia

     

Creencia

     

Rito

     

Liturgia

     

Taumaturgia, etc.

 

 

Doxa

Logos poético

Poesía mito-lógica

Teo-gonía (teo-logía mitológica)

     

Cosmo-gonía (cosmo-logía mitológica)

 

 

 

 
  Logos político-jurídico Vida política

Organización racional del Estado

     

Con-vivencia regulada

     

Ley escrita

     

Cosmos humano: mundo

   

Episteme

Logos científico

Filo-sofía

 
       
   

Onto-logía

 
   

 
    Epistemo-logía

Cosmo-logía: physis: naturaleza

     

Teo-logía racional, etc.

 

Contenido

Antedecedentes del nacimiento de la filosofía

  • Religión y filosofía

  • Política y filosofía

  • El nacimiento de la filosofía
  • Bibliografía básica

    JAEGER, W. Paideia: los ideales de la cultura griega [“Solón: principio de la formación política de Atenas”, pp. 137-149].

    JAEGER, W. Paideia: los ideales de la cultura griega [“El pensamiento filosófico y el descubrimiento del cosmos”, pp. 150-169].

    NICOL, E. La idea del hombre, 1967 [“Hacia la filosofía”, “El nacimiento de la filosofía. El ser de la razón”,  pp. 225-275 y pp. 279-342].

     

    Actividades de aprendizaje

    No incluídas en esta presentación.

    Autoevaluación

    No incluída en esta presentación.

    Orientaciones para la autoevaluación

    No incluídas en esta presentación.

    Bibliografía complementaria

    No incluída en esta presentación.

     

     

    UNIDAD II. Antecedentes presocráticos de la cuestión ontológica y la cuestión epistemológica

    Introducción

    Aquí se aborda propiamente el nacimiento de las indagaciones ontológicas y epistemológicas que se originan y fundamentan en la nueva forma de actividad humana que consiste en investigar lo que las cosas son en sí mismas, de cuyos antecedentes históricos nos ocupamos en la Primera Unidad. El nacimiento de la filosofía se presenta, pues, como el planteamiento (más que la solución) de la interrogación acerca de la naturaleza de las cosas: qué es lo que existe, cómo es lo que es, qué es el conocer, como podemos conocer lo que es, etcétera.

    Debido a la índole especial de esas cuestiones era necesario establecer, en primer término, las diferencias básicas entre el conocimiento pre y extra-científico y el conocimiento de la episteme; había que distinguir, también, entre lo verdadero y lo falso, entre la verdad y el error (distinciones en virtud de las cuales se destacaba la esencial autoconciencia de la filosofía). Y en segundo término, había que ofrecer una interpretación teórica de lo que era la realidad para esta nueva forma de captarla: había que responder la pregunta “¿qué es el ser?" o "¿cómo es lo que es?", precisando en que consiste el "es" de lo que existe, de lo que cambia y deja de existir (su naturaleza, su physis, su principio, su consistencia ontológica). De hecho, del ejercicio pleno de la vocación filosófica en el intento de solución de estas preguntas arrancan tanto las reflexiones ontológicas y epistemológicas de Heráclito como las de Parménides, los dos antecedentes presocráticos más importantes por lo que se refiere al desarrollo en Grecia de la filosofía como ciencia del ser y el conocer.

    Pero con tales reflexiones, paradójicamente la filosofía caía en un estado de indecisión que en gran medida determinaría su curso posterior (hasta nuestros días): o racionalidad del cambio, o intemporalidad del ser. Así se iniciaba la separación teórica entre ser y realidad y la búsqueda de lo oculto tras las “apariencias”, operaciones en las que jugarán un papel sustantivo Platón y Aristóteles.

     

    Contenido

    Antecedentes presocráticos de la cuestión ontológica y la cuestión epistemológica.

      • Heráclito. Ontología y epistemología: racionalidad del cambio.
      • Parménides. Ontología y epistemología: intemporalidad del ser.

    Bibliografía básica

    FERRATER MORA, J. Diccionario de filosofía.

    GARCÍA BACCA, J. D. El poema de Parménides. Traducción y comentarios [Poema de Parménides, texto completo].

    HERÁCLITO. Fragmentos

    HEGEL, G. W. F. Lecciones sobre la historia de la filosofía [pp. 25,35,228, 247, 258 y 276].

    NICOL, E. Metafísica de la expresión [“Parménides y la intemporalidad del ser”, pp. 83-97].

     

    Actividades de aprendizaje

    No incluídas en esta presentación.

    Autoevaluación

    No incluída en esta presentación.

    Orientaciones para la autoevaluación

    No incluídas en esta presentación.

    Bibliografía complementaria

    No incluída en esta presentación.

     

    UNIDAD III. Verdad subjetiva y verdad objetiva

    Introducción

    No había pasado mucho tiempo desde que la filosofía había nacido en Grecia como la última de las vocaciones humanas, cuando ella tuvo que hacer frente a una situación crítica, en la que no sólo se conjugaban factores externos a ella misma, sino también formaba parte de la situación una anormalidad dentro de su ámbito: la sofistica. En el aspecto teórico, una de las consecuencias inevitables del pensamiento de Parménides da lugar a que Protágoras formule una nueva idea del hombre y del ser, cuyos efectos vitales negativos serán atajados por Sócrates, mediante si exigencia ética y por Platón a través de su reforma de la filosofía, tratando de restablecer la objetividad en el conocimiento y poniendo un énfasis especial en la filosofía como vocación de ser hombre.

    En la situación sofistica la filosofía tiene que dar razón de sí misma; y además, tiene que dar razón de las afirmaciones inadmisibles, como las de Parménides y las de Protágoras. Fue necesario, pues, que Platón abandonara a Parménides en el Sofista (véase: Unidad IV), y que él mismo llevara a cabo una crítica efectiva de Protágoras, como lo hace en el Teeteto.

    En la Unidad III de nuestra guía de estudio tenemos, por un lado, la crítica que el fundador de la Academia realiza contra Protágoras en el Teeteto. En este diálogo aparece Protágoras como "ese soldado de infantería, trabajador asalariado en la disputa de palabras", al cual, dice Platón, "no podemos concederle en adelante que todo hombre es medida de todas las cosas", y "tampoco podremos afirmar que la ciencia sea sensación". Por otro lado, esta unidad contiene también la crítica de Aristóteles, que está en el libro XI de la Metafísica: "no es posible admitir con verdad proposiciones opuestas respecto de un mismo ser, bajo la relación de un solo y mismo tiempo", de lo cual se sigue que el atrevido intento del filósofo del relativismo y el subjetivismo cae por su propio peso: por el principio de no contradicción. Y finalmente, la presente unidad recoge algunos materiales esenciales para comprender las peculiaridades del pensamiento socrático.

    Contenido

    Verdad subjetiva y verdad objetiva.

      • Protágoras. Ontología: el hombre como medida del ser y el no ser.
      • Protágoras. Epistemología: subjetivismo y relativismo.
      • Sócrates. Ontología: la interrogación sobre el ser del hombre.
      • Sócrates. Epistemología: la maiéutica como conocimiento objetivo.

    Bibliografía básica

    FERRATER MORA, J. Diccionario de filosofía.

    PLATÓN. Teeteto o de la ciencia. [pp. 892-941].

    —. Defensa de Sócrates [pp. 201-218].  

    ARISTÓTELES. Metafísica [Libro XI, caps. 1-8].

    NICOL, E. La idea del hombre, 1977[Capítulo IX: “La reforma de la filosofía. La vocación humana”, pp. 384-394].

     

    Actividades de aprendizaje

    No incluídas en esta presentación.

    Autoevaluación

    No incluída en esta presentación.

    Orientaciones para la autoevaluación

    No incluídas en esta presentación.

    Bibliografía complementaria

    No incluída en esta presentación.

     

    UNIDAD IV. La cuestión del ser y la cuestión del conocer en Platón

    Introducción

    Hemos visto cómo nace la filosofía en Grecia (Unidad I), cómo se originan la ontología y la epistemología de Heráclito y Parménides, atendiendo a dos evidencias precientíficas: la del cambio y la de la permanencia (Unidad II), Y también hemos advertido cómo la sofística se relaciona con la filosofía presocrática y las investigaciones filosóficas de Platón y Aristóteles (UnidadIII). Ahora bien, en la presente unidad hemos seleccionado tres diálogos de Platón que, juntos con el Teeteto, nos brindan, por un lado, las ideas fundamentales de la epistemología y la ontología platónicas (Fedón, República y Sofista),y por el otro, las razones por las que Platón ha podido quedar en una posición relevante en la historia de la filosofía.

    En dichos diálogos hemos seleccionado, a la vez, las ideas que se relacionan más directamente con el tema del ser y el conocer. En el primero de los mencionados diálogos (Fedón) Platón elabora su teoría de la filosofía como vocación de muerte, con la cual conectan el problema de la dualidad alma-cuerpo, la cuestión de la inmortalidad del alma y el dualismo ontológico (mundo sensible y mundo inteligible) en relación con la problemática del conocimiento (el recuerdo, la participación, la recuperación, la índole epistemológica, ontológica y vital de la ciencia, la verdad, el concepto, etcétera). En el segundo diálogo (República) encontramos la distinción básica entre ciencia y opinión, la ignorancia y el saber, la cuestión de los dos mundos, el tema de la verdad y el ser, la caracterización del filósofo y la alegoría de la caverna. Y finalmente, en el Sofista, podemos hallar lo fundamental de la ontología platónica, en estrecho vínculo con las cuestiones epistemológicas, la caracterización del filósofo y el sofista, el rechazo de las tesis parmenídeas y la presentación de la dialéctica como ciencia del ser.

     

    Contenido

    La cuestión del ser y la cuestión del conocer en Platón (dualismo trascendente).

      • Ontología: Las Formas o Ideas. Ser en sí y apariencia. Mundo sensible y mundo inteligible. La ciencia dialéctica: el no ser y la nada.
      • Ontología de lo humano: el ser del hombre.
      • Epistemología: El ser sensible. La creencia verdadera. El conocimiento verdadero. Opinión y ciencia. Los grados del ser y su correspondencia con los grados del conocer.

    Bibliografía básica

    FERRATER MORA, J. Diccionario de filosofía.

    PLATÓN. Fedón, o del alma.

    —. La República, o de la justicia.

    —.  El sofista, o del ser.

    NICOL, E. La idea del hombre, 1977[Capítulo IX: “La reforma de la filosofía. La vocación humana”, pp. 394-416].

     

    Actividades de aprendizaje

    No incluídas en esta presentación.

    Autoevaluación

    No incluída en esta presentación.

    Orientaciones para la autoevaluación

    No incluídas en esta presentación.

    Bibliografía complementaria

    No incluída en esta presentación.

     

    UNIDAD V. La cuestión del, ser y la cuestión del conocer en Aristóteles.

    Introducción

    En la presente unidad, dedicada a la filosofía aristotélica, tenemos que emprender el estudio de varios libros de la Metafísica de Aristóteles. Pero este estudio habrá de realizarse teniendo en cuenta el contenido de las unidades anteriores, con el propósito de comprender las relaciones entre la metafísica aristotélica y las reflexiones filosóficas de los presocráticos, Sócrates y Platón. De una manera externa, tal relación puede advertirse partiendo del hecho de que Aristóteles escribe la primera historia de la filosofía al analizar la conexión entre las ideas principales de los primeros filósofos (véase: bibliografía básica) y lo que él considera como la tarea propia de la ciencia de los principios o ciencia del ser en tanto que ser (metafísica). Por otro lado, incluye Aristóteles, en sus escritos de filosofía primera, una crítica a la teoría platónica de las Ideas.

    Para tomar contacto con la unidad dedicada a la filosofía de Platón (Unidad IV), puede usted reflexionar sobre el siguiente punto: por un lado, Platón, con su teoría de los dos mundos (dualismo trascendente), divide lo real en "verdadero ser" y "apariencias"; y por otro lado, Aristóteles encuentra en el único mundo, que es la realidad, dos niveles, la sustancia y el accidente (dualismo inmanente). También puede el estudiante reflexionar sobre las afirmaciones de Aubenque (véase: bibliografía complementaria de esta unidad: "Aristóteles y el Liceo"): "Aristóteles permanece en una tradición que él mismo interpreta en un sentido dualista [...] no renuncia a esta ruptura, simplemente la desplaza. En lugar de separar dos mundos, como Platón, el mundo inteligible y el mundo sensible, tal separación se opera en el interior del único mundo que Aristóteles tiene por real, separando entonces dos regiones de este mundo: la región celeste [...] regularidad inmutable de los movimientos [...] y la región [...] sublunar [...] ámbito de las cosas que nacen y perecen y se encuentran sometidas a la contingencia y al azar".

    Podemos cerrar nuestra unidad mediante una recapitulación de Eduardo Nicol: “ Reducido a sus términos escuetos, el pensamiento aristotélico sobre el ser y el conocer presente una forma circular. Lo contradictorio es imposible. ¿Por qué? Porque no lo admite el pensamiento racional. ¿Por qué? Porque todo lo real es racional, y el principio que la razón adopta es el de no contradicción. La realidad del cambio es objeto de experiencia; luego la experiencia queda desacreditada, y el cambio queda fuera del círculo, con una racionalidad precaria, no afirmada en el principio. El cambio es casi irreal, y sin embargo hay una ciencia del cambio.

    “Una vía no circular de pensamiento tomaría este derrotero: todo lo que existe y se puede conocer es cambiante o temporal; el cambio es contradictorio; luego lo contradictorio es racional, pues todo lo que existe es racional. El llamado axioma de no contradicción se desecha para evitar justamente la contradicción en que han de incurrir quienes lo adoptan, cuando afirman el ser de lo contradictorio. Es inoperante cualquier dictado de la razón que no se atiene a los datos: el pensar ha de basarse en el conocer, y no en sí mismo” (Metafísica de la expresión, nueva versión de 1974, pp. 80-81).

    Con la presente unidad terminamos la primera, y por varias razones la más importante etapa de la historia de la filosofía, en nuestro recorrido histórico y sistemático, ese pasado griego de la historia de la filosofía desde el cual se ilumina nuestro presente.

    Contenido

    La cuestión del ser y la cuestión del conocer en Aristóteles (dualismo inmanente).

      • Ontología. Filosofía primera: Ciencia del ser en cuanto ser. El principio de no contradicción. Sustancia o accidente. Acto y potencia. Materia y forma, Ser y no ser. El ser inmutable (primer motor).
      • Epistemología: Opinión y ciencia. El proceso cognoscitivo. Entendimiento pasivo y entendimiento activo. Lo cognoscible y lo sensible. Sensación, sentidos, percepción. Las partes del alma. La imaginación.
      • Epistemología: El ser sensible. La creencia verdadera. El conocimiento verdadero. Opinión y ciencia. Los grados del ser y su correspondencia con los grados del conocer.

    Bibliografía básica

    FERRATER MORA, J. Diccionario de filosofía.

    ARISTÓTELES. Metafísica [Libro I, I-X; Libro III, I; Libro IV, I-VIII; Libro V, VII y VIII; Libro VI, I y II, Libro VII, I-III; Libro XII, V-VII].

    —. Del alma [Libro II, I-XII; Libro III, I-XIII].

    NICOL, E. Metafísica de la expresión, 1974 [“Preliminares sobre el método crítico. El hallazgo del síntoma”, pp. 71-83].

     

    Actividades de aprendizaje

    No incluídas en esta presentación.

    Autoevaluación

    No incluída en esta presentación.

    Orientaciones para la autoevaluación

    No incluídas en esta presentación.

    Bibliografía complementaria

    No incluída en esta presentación.

     

    Bibliografía general

    ABBAGNANO, Nicola. Diccionario de filosofía; tr. por Alf redo N. Galleti. México, FCE, 1963.           

    ARISTOTELES. Constitución de Atenas; Del alma; Metafísica; Física; Poética;  Política;  en Obras completas; tr. por Francisco de P. Samaranch; Madrid, Aguilar, 1967. Conviene utilizar ediciones de nuestra Bibliotheca Scriptorvm Graecorvm  et Romanorvm  Mexicana.

    AUBENQUE, Pierre. "Aristóteles y el liceo", en Historia de la filosofía, tr. de vv. Aa. México, Siglo XXI, 1972.

    BERGSON, Henri. Las dos fuentes de la moral y de la religión; tr. por M. Conzález Fernández, intr. de J. Ferrater Mora, Buenos Aires, Sudamericana, 1962.

    BOWRA, C.  M. Historia de la literatura griega; tr. por A. Reyes, México, FCE, 1973.

    CAILLOIS, Roger. El hombre y lo sagrado; tr. por J. Domenchina, México: FCE, 1962.

    CASSIRER, Ernst. Antropología filosófica; tr. por E. Imaz, México, FCE, 1971.
    ―. El problema del conocimiento en la filosofía y en la ciencia; tr. por W. Roces, México, FCE., 1953-58. 4 vols.
    El mito del Estado; tr. por Eduardo Nicol, México: FCE,1947.
    Filosofía de las formas simbólicas, 3 vols. tr. por A. Morones, México: FCE,1972.  

    CAPPELLETTI, A. La filosofía de Heráclito de Éfeso, Caracas, 1969.

    CASTIGLIONI, A. Encantamiento y magia; tr. por G. Pérez. México: FCE, 1972.

    COPLESTON, Federico. Historia de la filosofía, 1. Grecia y Roma, tr. por J. M. García de la Mora, Barcelona: Ariel, 1969.

    DILTHEY, Wilhelm. Teoría  de la concepción del mundo; tr. por E. Ímaz, México, FCE, 1954. 
    ―, Historia de la filosofía; tr. por E. Imaz, México: FCE.,1971.

    DIÓGENES LAERCIO. Vidas de los filósofos más ilustres; 2 v.;  tr. por Ortíz y Sanz, Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1950 (Colección Austral, 879).

    ELIADE, Mircea. El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, tr. por E.
    de Champeurcin, México, FCF, 1960.             

    EUCLIDES, Elementos de geometría; tr. por  J. D. García Bacca, México: UNAM, 1944 (Bibliotheca Scriptorvm Graecorvm  et Romanorvm  Mexicana).

    *FERRATER MORA, José. Diccionario de filosofía, Buenos Aires: Sudamericana,1971.

    FORBES,  R. J. Historia de la técnica, tr.por J. Luelmo,  México, FCE. 1956.

    FRIEDRICH,  C. J. La filosofía del derecho, tr. por M. Álvarez Frameo , México, FCE, 1964.

    GAOS , José. Antología de la filosofía griega, México: El Colegio de México, 1968.

    GARCÍA BACCA, Juan David. Refranero, poemas, sentencias de los primeros filósofos griegos, Caracas: EDIME, 1962.
    ―. Los presocráticos,  México: El Colegio de México, 1943.
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    HEGEL, Georg Wilhelm Frederich. Lecciones sobre la historia de la filosofía, 3 v.; tr. por W. Roces, México, FCE, 1972.

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    MOULTON, F. R. y J. J. Schifferes. Autobiografía de la ciencia, tr. por F. A. Delpiane. México: FCE, 1947. Antología.

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    WINDELBAND, Wilhelm. Historia de la filosofía; tr. por Francisco Larroyo, México: Librería Robredo, 1943-48.  

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